LOS BUENOS RECUERDOS

¿Cuántas veces te has visto repitiendo un episodio negativo del pasado?

Si se repite en la mente una y otra vez una experiencia negativa del pasado, simplemente nos entristecemos. Si seguimos reproduciendo esa película continuamente,  nos retroalimentamos con ese recuerdo negativo y lo vivimos como algo que nos está pasando en este preciso momento, haciendo que el malestar pase a todo nuestro cuerpo.

El cerebro no entiende ni de futuro ni de pasado, lo que está pensando en estos momentos sobre algo que pasó hace cinco años, lo vive y lo siente como si lo estuviese viviendo ahora mismo. Por eso quiero que entiendas lo importante que es no recurrir a episodios negativos de nuestras vidas.

Vivir en un pasado difícil y triste, arruina nuestro presente y en consecuencia nuestro futuro, ya que arrastramos a cualquier ámbito de nuestra vida una actitud negativa, además repetir el triste recuerdo, no nos permite disfrutar de lo bueno que es vivir.

El Dr. Daniel Amen, experto neurólogo nos dice:

“Es el cerebro el que percibe y experimenta. Todo empieza y acaba en él. Su forma de funcionar determina la propia calidad de nuestra vida: lo felices que somos, lo bien que nos llevamos con los demás, el éxito que tenemos en nuestra profesión. Cuántas más experiencias positivas hayamos vivido, tendremos una mente más positiva”.

Y estoy segura que tienes muchas experiencias positivas que puedes traer a tu mente ¿Por qué no te agarras  a ellas para olvidarte de la que te está torturando? ¿Qué te impide pedirle a tu mente que busque todo lo bueno que has vivido y así le ganas la batalla a la tristeza que te está acompañando?

Es fácil dejarse llevar por la mente automática, quieres atraer el  recuerdo positivo y sigue dominando el negativo, apareciendo la frustración. Rompe con eso, tienes que empoderarte y hacer todo lo posible por abrir tu libro mental de buenos recuerdos y los cambios comenzarás a verlos en poco tiempo:

  • Primero: verás que te  empiezas a sentir mejor, más relajado físicamente y con más concentración, estás dando fuerza al poder de tu mente. Comienzas a ser el director de lo que piensas.
  • Segundo: cuando ves que has comenzado a sentirte bien a todos los niveles, tu concentración, tu creatividad, tu autoestima se verán reforzadas y sentirás bienestar físico, porque una mente positiva, acompaña a un cuerpo saludable.
  • Tercero: te darás cuenta que comienzas a ver el futuro con otra perspectiva, querrás encontrar la misión para la que vives. Hazte la siguiente pregunta ¿Qué puedo hacer con mi vida, algo que le venga bien a los demás?  y cuando obtengas la respuesta, sentirás una fuerza motriz que te llevará donde te propongas.
  • Cuarto: comienza a planificar lo que quieres hacer con tu misión de vida y practica todo lo que puedas hasta conseguir ser el experto que quieres ser.
  • Quinto: persiste en tu propósito para que tu misión llegue a convertirse en una realidad.

Esa es la magia de tener una mente acompañada de buenos recuerdos, nos convertimos en personas objetivas; donde los demás ven problemas, nosotros nos enfocamos en cómo resolver el tropiezo que hayamos tenido. Eso hace que siempre miremos hacia adelante con la esperanza de cada día saber que estamos avanzando hacia el objetivo marcado.

Y si de vez en cuando vienen pensamientos negativos; llegarán porque nos tienen que alertar de algo y esa es la única importancia que le tenemos que dar, de esa manera no nos dominarán con tanta fuerza.

Nuestra actitud cambia enfocándonos en ver lo mejor de todo lo que nos rodea y cuando vengan mal dadas, ya sabes, agárrate a los buenos recuerdos para salir adelante encontrando el mayor número de salidas y respuestas.

La vida está para disfrutarla.

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